Autor: Gaius Sergius, ciudadano de la República de Tiberia, publicado en Wiki de Micronaciones el 9 de noviembre de 2022.

En 1860, Paul Émile de Puydt, reflexionaba sobre las luchas políticas que pugnaban por el gobierno de una nación. Unas utilizaban su poder, su dinero o creencias para imponer sus ideas, otras exigían alternativas de forma pacífica o violencia. Cansado de este juego que era y es totalmente estéril, cuando no perjudicial para ambos, escribió Panarquía.

En su obra, plantea el derecho de que grupos de personas afines en intereses culturales, políticos y económicos, se unan formando una especie de Asociación que funcione como una nación. Todo ello sin renunciar a su vivienda, sin estar atados a un territorio en concreto.

Es decir, la propuesta de Paul Émile de Puydt, es crear asociaciones o grupos que funcionen como naciones, donde sus miembros pueden elegir a que nación pertenecer, como quien elige un equipo de fútbol, una compañía de telefonía.. etc.

De esta forma, las personas, independientemente de donde vivan, podrán vivir tranquilamente en la forma de Gobierno que deseen, con el idioma o religión que quieran… etc. Esa comunidad se encargaría de su educación, salud, economía..etc como cualquier nación.

Aunque las micronaciones han evolucionado ignorando esta obra, es evidente la similitud y aporte ideológico a este ámbito.

El micronacionalismo aunque en sus inicios tenía una verdadera intención de construir algo alternativo y real, como se había hecho con la experiencia de las comunas, el cantonalismo o proyectos como la isla de las Rosas o Minerva, pronto se tornaría un juego de rol al amparo se Internet, abandonado toda intención real.

Dentro se la micronación más exitosa de españa, Timeria, se dieron importantes debates sobre estas cuestiones. En primer lugar, sobra la finalidad de una micronación, dividiéndolas entre simulacionistas (como un juego de rol) o realistas (con verdadera intención de crear algo nuevo). En esta primera división, es frecuente entenderlo mejor como un grado de simulacionismo, dado que la mayoría, por no decir todas las micronaciones tienen algún grado de simulación.

En segundo lugar, sobre como llevarla a la práctica. Dividiendo a las micronaciones entre virtuales (solo en Internet), físicas (con presencia en espacios físicos, como terrenos propios) o híbridos (ambas). Los virtualistas y somatistas (seguidores se Somat, líder timerio antivirtualista) se turnaron e influyeron recíprocamente durante años, llevando a grado de virtualismo o pretensiones físicas.

La provincia de Bratia en Timeria, con presencia de historiadores, filósofos y activistas políticos, impulsó en 2018 el debate sobre la Panarquía, ante la deriva simulacionista y virtualista, que según ellos estaba desprestigiando y frenando el potencial de las micronaciones. La Panarquía vienen a reforzar ideológicamente al micronacionalismo, atrayéndolo hacia la seriedad y el encuentro entre lo virtual y físico. Es por ello que la Panarquía se asocia al micronacionalismo serio que no pretende ser un juego de rol, sino una alternativa social, política, cultural y económica real.

Todo micronacionalista debería leer Panarquía, para verse rápidamente reflejado en la propuesta.

La Panarquía, a pesar de ser una alternativa sociopolítica real, no contraviene ninguna ley, ya que lo único que plantea es la formación de una Asociación que se organiza como una nación. Por lo tanto, asume que está bajo la superestructura de un macroestado, pero se siente libre e independiente para funcionar, sin que el macroestado pueda impedírselo.